lunes, 17 de octubre de 2016

Francisco: “Es necesario fomentar estilos de vida que beneficien a las futuras generaciones” Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentación

Francisco: “Es necesario fomentar estilos de vida que beneficien a las futuras generaciones”
Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentación

El Santo Padre nos recuerda que los diferentes efectos negativos sobre el clima “tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados"


Por: Rocío Lancho García / Papa Francisco | Fuente: ZENIT – Roma /14 octubre 2016



 (ZENIT – Ciudad del Vaticano).-El Santo Padre pide “no precaución sino sabiduría”. Esa que “los campesinos, los pescadores, los ganaderos” conservan en la memoria de las generaciones, y que ahora ven cómo está siendo ridiculizada y olvidada por un modelo de producción que sólo beneficia a pequeños grupos y a una pequeña porción de la población mundial. Recordemos que –explica el papa Francisco– se trata de un modelo que, con toda su ciencia, consiente que cerca de ochocientos millones de personas todavía pasen hambre.
Con ocasión de la Jornada Mundial de la Alimentación, que este año tiene por tema “El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también”, el Santo Padre ha enviado un Mensaje al Director General de la Organización de las Naciones Unidas por la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva.
El mensaje ha sido leído esta mañana por monseñor Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, con ocasión de la ceremonia inaugural para la Jornada mundial de la Alimentación, desarrollada ante la Sede de la FAO en Roma. De este modo, el Santo Padre en su mensaje indica que el que la FAO haya elegido este tema lleva a considerar “la dificultad añadida que supone para la lucha contra el hambre la presencia de un fenómeno complejo como el del cambio climático”.
Asimismo, Francisco observa que tenemos que cuestionarnos sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva, “sin recurrir a los fáciles sofismas que se esconden tras los datos estadísticos o las previsiones contradictorias”. No se trata de abandonar el dato científico –advierte– sino de ir más allá de la simple lectura del fenómeno o de la enumeración de sus múltiples efectos.
Reflexionando sobre las causas de los cambios que están ocurriendo el Pontífice subraya que los diferentes efectos negativos sobre el clima “tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados”. Si somos conscientes de esto –precisa– no bastará la simple valoración en términos éticos y morales. De este modo, el Santo Padre reconoce que es necesario intervenir políticamente y tomar las decisiones necesarias, disuadir o fomentar conductas y estilos de vida que beneficien a las nuevas y a las futuras generaciones.


En esta misma línea, explica que las instituciones tienen un papel esencial, ya que las acciones individuales “sólo son eficaces si se integran en una red compuesta de personas, entidades públicas y privadas, estructuras nacionales e internacionales”.
Por otro lado, indica que todas las personas que trabajan o viven en el campo experimentan que, si el clima cambia, también sus vidas cambian. Por eso advierte de que “su diario acontecer se ve afectado por situaciones difíciles, a veces dramáticas”, “el futuro es cada vez más incierto” y “así se abre camino la idea de abandonar casas y afectos”. Y de este modo, prevalece “una sensación de abandono”, “de sentirse olvidados por las instituciones”, “privados de la ayuda que puede aportar la técnica”, así como de la “justa consideración por parte de todos los que nos beneficiamos de su trabajo”.
También observa que obtener una calidad que da excelentes resultados en el laboratorio “puede ser ventajoso para algunos, pero puede tener efectos desastrosos para otros”. De este modo, Francisco explica que el principio de precaución no es suficiente, “porque muy a menudo se limita a impedir que se haga algo”, mientras que lo que se necesita es “actuar con equilibrio y honestidad”.
Asimismo, el Pontífice pide no olvidar que es también el clima el que contribuye a que la movilidad humana sea imparable. Los datos más recientes muestran que cada vez son más los emigrantes climáticos. Por eso indica que ya “no basta impresionarse y conmoverse ante quien, en cualquier latitud, pide el pan de cada día”. Es necesario –subraya– decidirse y actuar.
Al respecto, recuerda que los niveles de producción mundial son suficientes para garantizar la alimentación de todos, a condición de que haya una justa distribución.
El Papa asegura que todos estamos llamados a cooperar en este cambio de rumbo: los responsables políticos, los productores, los que trabajan en el campo, en la pesca y en los bosques, y todos los ciudadanos. La voluntad de actuar –reconoce– no puede depender de las ventajas que se puedan obtener, sino que es una exigencia que está unida a las necesidades que surgen en la vida de las personas y de toda la familia humana.
Finalmente, el Papa pide que los objetivos recogidos en el Acuerdo de París no queden en “bellas palabras”, sino que se concreten en “decisiones valientes” para que la solidaridad no sea sólo una virtud, sino también un modelo operativo en la economía, y que la fraternidad ya no sea una simple aspiración, sino un criterio de gobernabilidad nacional e internacional.

Vivir de cara a la eternidad Lucas 12, 13-21. Lunes XXIX de tiempo ordinario,

Vivir de cara a la eternidad
Lucas 12, 13-21. Lunes XXIX de tiempo ordinario, Ciclo C, Cuidado con la avaricia.


Por: H. Cristian Gutiérrez LC | Fuente: www.missionkits.org



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Te amo Señor porque eres mi Dios y mi Salvador. Confío en Ti porque nunca me has fallado y no puedes mentirme ni engañarme. Creo en Ti porque te has revelado a mí. Reconozco, Señor, mi miseria y mi pecado y por ello acudo a Ti. Te entrego todo lo que soy y lo que tengo. Gracias por tu presencia en mi vida. Gracias por los dones que siempre, día tras día me das. Te pido me concedas la gracia de conocerte y amarte un poco más, para así poderte imitar y transmitir a los demás.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Lucas 12, 13-21
En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”.
Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.
Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: '¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para  muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida'. Pero Dios le dijo: '¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?'. Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
¡Qué buena lección me das hoy en este Evangelio! “La vida del hombre no depende de la abundancia de bienes que posea». El mundo actual a veces me presenta lo contrario a lo que me dices en este pasaje. Él a veces me define por la cantidad de dinero que poseo, la ropa que visto, las marcas de las cosas que uso, la clase social a la que pertenezco. Y Tú me dices que la vida del hombre va más allá.
Mi vida no depende de lo que tengo en mi bolsa o en mi cuenta bancaria, de la ropa que uso o el teléfono que dispongo. Mi vida depende de Ti, del amor con el que me amas y me mantienes en la existencia. Mi vida es el pensamiento constante de tu amor por mí. Hoy me enseñas que podría faltarme el dinero, el televisor, el celular, la moda, los viajes, etc…, y no por ello soy menos hombre. ¡Pero ay de mí sí me faltas Tú!
Al hombre no lo hace rico lo que posee materialmente. El hombre es rico en la medida en que te tiene a Ti.
Una segunda enseñanza está en la vida eterna. Tú me llamas a vivir para siempre. Por ello, todo en mi vida lo debo medir de cara a la eternidad. Disponer de las cosas que me das en la medida en la cual me ayudan a llegar a Ti y al cielo. Porque podría tener asegurado todo el adorno de mi vida… pero mi vida está en tus manos y depende de Ti mi existencia.
Ayúdame, Señor, a vivir mi vida de cara a la eternidad. Que no ponga mi confianza en los bienes materiales sino en Ti.
“Afrontar la vanidad cotidiana, el veneno del vacío que se insinúa en nuestras sociedades basadas en el beneficio y en el haber, que engañan a los jóvenes con el consumismo. El Evangelio nos llama la atención precisamente sobre lo absurdo de basar la propia felicidad en el haber […] La verdadera riqueza es el amor de Dios, compartido con los hermanos. Ese amor que viene de Dios y hace que lo compartamos y nos ayudamos entre nosotros. Quién experimenta esto no teme a la muerte, y recibe la paz del corazón”.
(Homilía de S.S. Francisco, 4 de agosto de 2013).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy rezaré un padrenuestro por los moribundos para que Dios les conceda su misericordia y salvación.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

IX encuentro de hermandades del poniente granadino y la vega.

En el día de ayer, domingo 16 de octubre la Hermandad Ntra Sra del Espino Coronada tubo el placer de asistir al IX encuentro de hermandades del poniente granadino y la vega celebrado en Zagra. Desde aquí daros la enhorabuena, gracias por todo.















viernes, 14 de octubre de 2016

En la homilía de este viernes, el Santo Padre ha advertido sobre la hipocresía que invoca al Señor coos labios pero el corazón está lejos de Él 14 octubre 2016RedaccionEl papa Francisco

         El Papa en Sta. Marta: ¿Soy como la levadura buena que hace crecer?

En la homilía de este viernes, el Santo Padre ha advertido sobre la hipocresía que invoca al Señor con los labios pero el corazón está lejos de Él
El papa celebra la misa en Santa Marta (Foto archivo © Osservatore Romano)

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de Santa Marta de este viernes, ha recordar que para seguir al Señor es fundamental no engañarnos, no decir mentiras y así no caer en la hipocresía, esa “esquizofrenia espiritual que nos hace decir tantas cosas pero sin practicarlas”.
Ha recordado que en el Evangelio del día, Jesús invita a cuidarse de la “levadura de los fariseos”. Al respecto, ha explicado que existe “una levadura buena y una levadura mala”. La levadura que hace crecer el Reino de Dios y la levadura que hace solamente la apariencia en el Reino de Dios. La levadura –ha observado– hace crecer siempre; y hace crecer, cuando es buena, de forma consistente, sustanciosa y se convierte en pan bueno, pasta buena: crece bien. Pero la “levadura mala” no hace crecer bien.
A este punto, el Santo Padre ha querido contar una anécdota de infancia para explicarlo bien. “Yo recuerdo que para carnaval, cuando éramos niños, la abuela nos hacía galletas, y era una pasta muy sutil, sutil, sutil la que ella hacía. Después la echaba al aceite y esa pasta se hinchaba… y cuando empezábamos a comerla, estaba vacía”, ha recordado. Y la abuela les decía “estas son como las mentiras: parecen grandes, pero no tienen nada dentro, no hay nada de verdad, ahí; no hay nada de sustancia”.
Por eso, el Papa ha señalado que Jesús nos dice: “Estad atentos a la mala levadura, la de los fariseos”. ¿Y cuál es? Es la hipocresía, ha señalado Francisco.
Asimismo, ha añadido que la hipocresía es cuando se invoca al Señor con los labios pero el corazón está lejos de Él. Es una “división interna”. Se dice una cosa y se hace otra. Es –ha aclarado– una especie de esquizofrenia espiritual. Además, ha observado el Pontífice, el hipócrita es un simulador: parece bueno, cortés, pero detrás de sí tiene un puñal. Al respecto ha invitado a pensar en Herodes y la cortesía con la que recibió a los Magos. Y en el momento de la despedida les pide que le avisen dónde está ese niño para ir también a adorarlo, cuando en realidad lo que quería era matarlo.
Jesús, hablando de estos doctores de la ley dice: “Estos dicen y no hacen”, que es otra forma de hipocresía. Al respecto, el Santo Padre ha explicado que es un “nominalismo existencial”, los que creen que diciendo las cosas está todo hecho. Las cosas se hacen, no solo se dicen, ha advertido Francisco.
Del mismo modo, ha reconocido que el hipócrita es un nominalista, cree que con el decir se hace todo. Después, el hipócrita “es incapaz de acusarse a sí mismo: nunca encuentra en sí una mancha, acusa a los otros”.
Por eso, el Santo Padre ha invitado a hacer un examen de conciencia para entender si crecemos con la levadura buena o la levadura mala preguntándonos: ¿Con qué espíritu hago las cosas? ¿Con qué espíritu rezo? ¿Con qué espíritu me dirijo a los otros? ¿Con el espíritu que construye? ¿O con el espíritu que divide? Importante — concluye el Papa– es no engañarse, no decir mentiras sino la verdad.
Al respecto, el Pontífice ha explicado que los niños cuando se confiesan nunca dicen mentiras, y no dicen cosas abstractas. “Los niños cuando están delante de Dios y delante de los otros, dicen cosas concretas” porque “tienen la levadura buena, la que hace crecer como crece el Reino de los Cielos”.
Finalmente, el Santo Padre ha pedido que el Señor dé a todos “el Espíritu Santo y la gracia de la lucidez de decirnos cuál es la levadura con la que crezco, cuál es la levadura con la que actúa”. 

Santoral

Santoral

Calixto I, Santo
Papa y Mártir, 14 de octubre ...

En la homilía de este jueves en Santa Marta

El Papa en Sta. Marta: "Cada uno de nosotros ha sido soñado por el Padre"
En la homilía de este jueves en Santa Marta, el Santo Padre asegura que cuando un cristiano vive sintiéndose "elegido" y "soñado" por Dios, "siente en el corazón una gran consolación"


Por: Rocío Lancho García | Fuente: ZENIT (https://es.zenit.org)



(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 13 de octubre de 2016).- El papa Francisco, en la homilía de este jueves en Santa Marta, ha pedido que los cristianos sientan siempre la necesidad de ser perdonados y estén en camino hacia el encuentro con Dios. El cristiano –ha asegurado el Santo Padre– debe sentir siempre sobre sí la bendición del Señor e ir adelante para hacer el bien.
Haciendo referencia a la Carta de Pablo a los Efesios, de la Primera Lectura del día, el Pontífice ha hablado de los “rasgos de esta bendición” para un cristiano. El cristiano –ha asegurado– es una persona elegida. Dios nos llama uno a uno, “no como una multitud oceánica”, somos “elegidos, esperados por el Padre”.
Cada uno de nosotros, ha indicado, ha sido soñado por el Padre como un padre y una madre sueñan al hijo que esperan. Tal y como ha señalado el Papa, esto da una gran seguridad, “el Padre te ha querido a ti, no a la masa de gente, no: a ti, a ti, a ti, a cada uno de nosotros”. Esto –ha aseverado– es el fundamento, es la base de nuestra relación con Dios. “Nosotros hablamos a un Padre que nos quiere, que nos ha elegido, que nos ha dado un nombre”.
Frente a esto, el Papa ha observado que se entiende cuando un cristianos “no se siente elegido por el Padre”, en cambio cuando siente que pertenece a una comunidad “es como un ‘hincha’ de un equipo de fútbol”, porque “el partidario elige a su equipo y siente que pertenece a este club de fútbol”. Cuando un cristiano vive sintiéndose “elegido” y “soñado” por Dios, “siente en el corazón una gran consolación”, no se siente “abandonado”.
Por otro lado, ha explicado que el segundo rasgo de la bendición del cristiano es el sentirse perdonado. De este modo ha advertido que “un hombre y una mujer que no se siente perdonado” no es plenamente un cristiano. Y todos “hemos sido perdonados con el precio de la sangre de Cristo”.


Finalmente, el tercer rasgo que ha señalado el Papa es que el cristiano “es un hombre y una mujer en camino hacia la plenitud, hacia el encuentro con Cristo que nos ha redimido”. Al respecto, el Santo Padre ha explicado que no se puede entender “un cristiano parado”.
Esta es la identidad cristiana: bendecidos por ser elegidos, perdonados y en camino. Al concluir  ha pedido que “el Señor nos acompañe con esta gracia de la bendición que nos ha dado, es decir, la bendición de nuestra identidad cristiana”. 

Lucas 12, 1-7. Viernes XXVIII del tiempo ordinario. Ciclo C. Nada hay oculto que no haya de saberse

La fe sólo vale cuando se toma en serio.
Lucas 12, 1-7. Viernes XXVIII del tiempo ordinario. Ciclo C. Nada hay oculto que no haya de saberse


Por: H. Javier Castellanos LC. | Fuente: www.missionkits.org



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, creo en Ti, pero te pido que fortalezcas mi fe. Tú conoces mi debilidad, y todas las ocasiones que me da miedo creer en Ti sin condiciones. Hoy me pongo en tus manos. Pase lo que pase, confío en Ti y te amo. Así sea.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Lucas 12, 1-7
En aquel tiempo, la multitud rodeaba a Jesús en tan gran número, que se atropellaban unos a otros. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos, es decir, de la hipocresía. Porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse. Por eso, todo lo que ustedes hayan dicho en la oscuridad, se dirá a plena luz, y lo que hayan dicho en voz baja y en privado, se proclamará desde las azoteas.
Yo les digo a ustedes, amigos míos: No teman a aquellos que matan el cuerpo y después ya no pueden hacer nada más. Les voy a decir a quién han de temer: Teman a aquel que, después de darles muerte, los puede arrojar al lugar de castigo. Se lo repito: A él sí tienen que temerlo.
¿No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Sin embargo, ni de uno solo de ellos se olvida Dios; y por lo que a ustedes toca, todos los cabellos de su cabeza están contados. No teman, pues, porque ustedes valen mucho más que todos los pajarillos”. 
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Los fariseos por fuera aparentaban algo, pero por dentro eran otra cosa. Se decían justos y observaban la ley, pero en el fondo sólo buscaban sus intereses. Cristo, en el Evangelio de hoy, nos previene de una doble vida, de llamarnos cristianos sin seguirlo de veras.
Lo contrario a la hipocresía es la coherencia de vida. Una persona coherente tiene convicciones firmes por dentro que se manifiestan en decisiones por fuera. Si realiza una buena acción, lo hace sin pensar en otros intereses o en dar una buena imagen.
Un cristiano coherente vive su fe por fuera y por dentro. Es alguien de una sola pieza y, si se considera seguidor de Cristo, lo hace con todo su corazón, en las buenas y en las malas. Ser cristiano así puede dar miedo. Es un camino exigente, y la cruz está siempre incluida. Incluso hoy en día hay muchos cristianos en la cárcel, torturados o que mueren por su fe. Creer en Cristo nunca ha sido fácil. Pero Dios vale la pena y la confianza. Él se merece un amor auténtico, valiente, en serio.
La coherencia en la vida, entre la fe y el testimonio. Aquí debemos ir adelante y realizar en nuestra vida esta coherencia cotidiana. Este es un cristiano, no tanto por lo que dice, sino por lo que hace. Por la forma en la que se comporta, esta coherencia que nos da vida. Y es una gracia del Espíritu Santo que debemos pedir”. (Homilía de S.S. Francisco, 9 de noviembre de 2014).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Rezaré un misterio del rosario pidiendo por aquellos cristianos perseguidos por su fe.

Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.